La parroquia San Miguel Arcángel comenzó a desarrollar el programa de actividades y celebraciones que se realizan durante la Semana Santa, entre el domingo 29 de marzo y el domingo 5 de abril.

El Domingo de Ramos, en un templo parroquial colmado de fieles, se rememoró la Pasión del Señor; este día representa el gran portal por el que entramos en la Semana Santa, un tiempo en el que contemplamos los últimos momentos de la vida de Jesús, recordando la entrada de Jesús en Jerusalén acogido por una multitud festiva. Ya en el año 400 se realizaba en Jerusalén la procesión de las palmas.

El párroco, presbítero Ernesto Rubén Pérez Díaz, acompañado por el diácono permanente José Gabriel Lourtau, presidió la celebración en la que se bendijo el agua con la se realizó la aspersión sobre los ramos que portaban y agitaban en sus manos los partícipes de la ceremonia.

La Santa Misa, caracterizada enteramente por el tema de la Pasión de Jesús, con el texto de los Evangelios, que presentan el relato de la Pasión según el año correspondiente fue celebrada por el párroco, presbítero Ernesto Rubén Pérez Díaz. La primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías (el Canto del Siervo del Señor, Isaías 50), se convierte en una oración en el Salmo 22, con el estribillo "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?". Un temor que, sin embargo, no impedirá a Jesús obedecer al Padre "hasta la muerte en la cruz", como recuerda el texto de Filipenses, elegido para la segunda lectura.

La feligresía fue convocada, a través de distintos medios, para participar y protagonizar la Semana Santa o Semana Mayor, siendo el tiempo litúrgico más intenso para los cristianos.