
La semana pasada, el representante de la iglesia evangelista Asamblea de Dios Jorge Herrera, en una entrevista detalló la construcción de un nuevo templo en la zona rural de Legua 60.
El proyecto, que se levanta sobre un terreno de una hectárea, busca ofrecer no solo apoyo espiritual, sino también servicios de salud y educación a la comunidad; se destaca que la obra avanza sin deudas gracias a donaciones voluntarias y al apoyo logístico de municipios locales para la nivelación y electrificación del predio. Con una capacidad proyectada para 400 personas, el edificio representa un esfuerzo colectivo de una congregación pequeña pero comprometida. La gestión se caracteriza por su transparencia administrativa, reportando legalmente cada recurso invertido ante la sede central en Villa Ángela cuyo pastor es Miguel Sánchez.
Fe y comunidad
En el corazón de la zona rural conocida como Legua 60, un proyecto que combina la devoción espiritual con el compromiso social está tomando forma definitiva. Se trata de la construcción del nuevo templo de la Iglesia Asamblea de Dios, una obra que, a pesar de los desafíos económicos actuales y la baja densidad poblacional de la zona, avanza de manera firme gracias al esfuerzo comunitario y lo que sus protagonistas definen como un "milagro sobrenatural".
Herrera narró que “es una historia de fe que atraviesa generaciones La presencia del evangelio en Legua 60 no es nueva; tiene una raíz profunda de casi 70 años ya que la semilla fue plantada por su tía, Felisa Herrera, y continuada por sus abuelos y padres. Lo que comenzó en un humilde rancho de adobe, construido por familias provenientes de Santiago del Estero, evolucionó luego a un edificio de material y hoy se encamina a ser un complejo integral de servicios para la comunidad”.
Más que un templo es un centro de impacto social indica ya que el nuevo edificio, que se levanta sobre un terreno de una hectárea totalmente legalizado y mensurado, tiene dimensiones imponentes para la zona: 30 por 15 metros, con capacidad para albergar a 400 personas. Y es un proyecto que trasciende lo religioso porque la infraestructura incluye una cocina, baños y un salón de usos múltiples de 15 por 5 metros.
Un futuro ambicioso
La visión a futuro es aún más ambiciosa. El plan contempla la creación de una sala de odontología y otra de atención médica, además de un espacio en la planta alta destinado a dictar cursos de capacitación. "Queremos brindarle a la comunidad no solo la parte espiritual, sino también la parte social", afirmó Herrera, destacando que las instalaciones estarán abiertas a distintas instituciones locales.
Un aspecto destacado de la obra es su financiación, puesto que, con una congregación local de apenas 30 personas, los recursos fluyen a través de donaciones de personas de localidades vecinas como Corzuela y Las Breñas, e incluso de personas que, sin conocer el lugar físicamente, se sienten movilizadas por el proyecto. Bajo una política estricta de transparencia, la comisión presenta balances mensuales y rinde cuentas a la central de la Iglesia en Villa Ángela, liderada por el pastor Miguel Sánchez.
La colaboración institucional también fue clave. El municipio de Corzuela facilitó maquinaria para la limpieza del predio, respetando la arboleda autóctona para crear un área de recreación con parrillas, mientras que el municipio de Las Breñas colaboró con la nivelación del terreno.
La construcción, que comenzó hace 4 años, generó beneficios tangibles para los habitantes de Legua 60; recientemente, se logró la instalación de un transformador que proveyó de luz eléctrica al predio y a vecinos cercanos, mejorando la calidad de vida de familias rurales que ahora pueden contar con electrodomésticos básicos y herramientas.
Actualmente, el templo cuenta con las paredes levantadas y las chapas para el techo ya adquiridas; el desafío se centra en el revoque interno, pisos, cielorraso y, fundamentalmente, las aberturas de aluminio, cuyo costo estimado supera los 20 millones de pesos. Mientras tanto, la comunidad continúa reuniéndose en su antiguo templo a la espera de poder inaugurar este nuevo espacio que promete ser un faro de fe y asistencia en la región.


