El Vía Crucis o viacrucis significa "Camino de la Cruz” y es una devoción cristiana centrada en la meditación de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, dividida tradicionalmente en 14 estaciones que relatan desde su condena hasta su sepultura.

Esta es una de las tradiciones más importantes de la Cuaresma y el Viernes Santo, practicada mediante oraciones y meditaciones en parroquias, procesiones callejeras o en el Coliseo de Roma; en el caso de la parroquia San Miguel Arcángel lo hicieron las comunidades de cada capilla, las que integran pastorales, grupos y movimientos.

Un buen número de fieles se acercó el viernes a las 19 hs hasta el templo parroquial donde comenzó el Vía Crucis y a lo largo de cada estación fueron sumándose hasta conformar una multitud de varios miles que llegaron hasta el Cristo Redentor ubicado en Ruta 89 y acceso a la ciudad.

Los monaguillos de la parroquia encabezaban la solemne procesión, seguida por una cruz de madera, el párroco presbítero Ernesto Ruén Pérez Díaz y la comunidad, integrada por niños, jóvenes, adultos y adultos mayores.

Dando continuidad a las actividades del Viernes Santo que tuvieron la adoración de la Santa Cruz a las 15 y Coronilla de la Divina Misericordia a las 16:30, los fieles se reunieron frente al templo parroquial para participar del recorrido que fue similar al del año pasado.

La procesión recorrió la calle Rivadavia hasta San Martín; por ésta siguió hasta avenida General Jones, continuando por avenida de los Inmigrantes hasta la Ruta Nacional 89 con el aporte de la Dirección de Tránsito Municipal para señalizar y orientar a los automovilistas y peatones en todo su recorrido.

Dos kilómetros de oración

La trayectoria que se cubrió fue acompañada por reflexiones, meditaciones, oraciones y silencio en cada tramo hasta llegar a una próxima estación. Así se sucedieron las 11 estaciones del Vía Crucis hasta que se llegó al sector donde está el Cristo Redentor en el acceso a la ciudad, donde la feligresía se ubicó en el frente y participó de las tres últimas estaciones con la participación de niños y jóvenes que representaron los momentos salientes de cada una.

El inicio fue frente al templo parroquial, con la primera estación en Rivadavia y San Martín, a cargo de capilla Nuestra Señora del Rosario de Fátima; la 2ª en pasaje Jones, capilla San José; luego, por calle General Jones con 3ª estación en la esquina de Belgrano, capilla Nuestra Señora de Itatí; 4ª en 9 de Julio, capilla Santa Teresita; 5ª en Lavalle, capilla Santa Rosa; 6ª en Fray Mamerto Esquiú, capilla Santa Rita; 7ª en Sobral, capilla Nuestro Señor de los Milagros de Mailín; 8ª en San Lorenzo, capilla San Cayetano; 9ª en avenida Paraguay, capilla Sagrado Corazón de Jesús; siguió por avenida de los Inmigrantes, 10ª en esquina de Santiago del Estero, templetes Virgen del Rosario y Santa Madre Maravillas de Jesús;  11ª frente al Centro Provincial de Educación Física N° 5 “Prof. Enrique Yanes”, a cargo de la Unidad Educativa de Gestión Privada N° 249 “Beato Carlo Acutis”; y las 3 últimas junto al Cristo Redentor ubicado en Ruta 89 y avenida de los Inmigrantes a cargo de la UEGP 249.

Al finalizar, el padre Rubén agradeció a todos los protagonistas de la coordinación y puesta en marcha del Vía Crucis, a los participantes y bendijo a todos antes de la despedida.