
La técnica beñense, Ing. Agr. (M.Sc) Violeta Macarena Casuso, informó de la presencia de la polilla de las coles que produce hojas defoliadas en la zona de Gancedo.
Al respecto, la especialista en entomología, indica que “actualmente, en los cultivos de Carinata en la zona de Gancedo, se observan hojas defoliadas como consecuencia del ataque de la polilla de las coles (Plutella xyllostela), uno de los principales insectos defoliadores de las Brassicaceae”.
Además, reportó que el daño es ocasionado por las larvas. En los primeros estadios consumen pequeñas porciones de la lámina foliar, lo que dificulta su detección durante el monitoreo; a medida que se desarrollan, se alimentan principalmente del envés de las hojas, dejando intacta la epidermis superior y produciendo las típicas "ventanas" traslúcidas.
En el último estadio larval, el consumo aumenta considerablemente y las larvas pueden eliminar casi todo el tejido foliar, dejando únicamente las nervaduras. Además, pueden atacar brotes, pétalos y silicuas, afectando el potencial productivo del cultivo.
Finalizado su desarrollo, forman un capullo sedoso blanquecino adherido al envés de las hojas, del cual emergen los adultos entre 3 y 15 días después, dependiendo de las condiciones ambientales.
El adulto es una pequeña polilla de aproximadamente 8 mm de longitud y 15 mm de envergadura alar, presenta tres marcas triangulares claras en las alas anteriores que, al plegarse, forman el característico dibujo en forma de diamante que da origen a su nombre común.
El monitoreo oportuno resulta fundamental para detectar los primeros focos de infestación y definir la necesidad de implementar medidas de manejo. En Argentina se encuentran registrados, entre otros, los ingredientes activos clorantraniliprole + lambdacialotrina y lufenurón + profenofos para el control de este lepidóptero en colza.
Un aspecto importante para considerar durante el manejo es la presencia de polinizadores. Estudios realizados en Uruguay demostraron que la polinización por Apis mellifera puede incrementar el rendimiento en grano de colza hasta un 30 %, además de mejorar la uniformidad del cultivo y favorecer una mayor formación temprana de vainas. Por ello, toda estrategia de manejo debe contemplar la protección de estos insectos benéficos.

