La capilla de San Juan Bautista, una de las históricas del departamento 9 de Julio y que aún se mantiene en pie, tuvo su fiesta patronal el miércoles último en horas de la tarde.

Los coordinadores de las actividades que se realizan en esta capilla rural de San Juan Bautista, ubicada en el paraje Pampa Mitre a unos 20 kilómetros del centro urbano de Las Breñas, se convirtió este miércoles 24 de junio en el corazón espiritual de toda una comunidad; en el marco de las celebraciones patronales, casi un centenar de fieles colmaron el templo y sus alrededores para honrar a su santo patrono en una jornada marcada por la fe, la emoción y el reencuentro.

La preparación para esta fiesta comenzó hace unos meses con vecinos y devotos que se fueron disponiendo espiritualmente mediante la oración y, al mismo tiempo, trabajando en las refacciones materiales de la capilla, una realidad que caracteriza a muchas de las comunidades rurales de la diócesis, donde la fe se expresa tanto en la vida espiritual como en el compromiso concreto con los espacios de encuentro.

La celebración fue presidida por el vicario parroquial de San Miguel Arcángel, presbítero Nelson Elián Ris, y tuvo momentos especialmente significativos para la comunidad. Durante la misa se administró el sacramento del Bautismo, incorporando nuevos miembros a la Iglesia, y posteriormente se realizó la tradicional procesión con la imagen de San Juan Bautista, acompañada por cánticos, oraciones y muestras de profunda devoción popular.

Vuelta a la zona

Uno de los aspectos más conmovedores de la jornada fue la presencia de numerosas familias que ya no residen en la zona, pero que decidieron regresar para participar de la fiesta patronal; muchos de ellos vivieron allí durante su infancia o tienen familiares que formaron parte de la historia de la comunidad. El acontecimiento se transformó así en mucho más que una celebración religiosa: fue también un espacio de memoria, identidad y reencuentro en esta devoción que viene desde hace más de 70 años.

La Diócesis San Roque indicó, con respecto a esta celebración, que “en tiempos donde la vida rural enfrenta múltiples desafíos, la masiva participación en la fiesta de San Juan Bautista dejó un mensaje claro: la fe sigue siendo un lazo capaz de unir generaciones, mantener vivas las raíces y fortalecer el sentido de pertenencia de quienes encuentran en estas pequeñas capillas mucho más que un edificio, un verdadero hogar espiritual”.

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