
La Estación Experimental Agropecuaria “Ing. Agr. Emilio Druzianich” de INTA Las Breñas, con sus diversas secciones trabaja para mejorar y eficientizar la producción buscando beneficios para el productor y la región.
En el caso de la producción animal y, específicamente en este caso, la porcina tiene a la médica veterinaria María de los Ángeles González como referente. La profesional explicó que “en los últimos años, la demanda del mercado y, por ende, del productor queriendo eficientizar su producción, comenzamos a trabajar para mejorar estos parámetros reproductivos”.
Destacó que el área de atención está con un clima subtropical con gran parte del año registrando temperaturas elevadas provocando que el cerdo sufra el estrés térmico; en el caso de las hembras que sufren estrés térmico impacta negativamente en dos parámetros centrales de fertilidad como es la tasa de preñez, y en la prolificidad, la cantidad de lechones que pueda dar esa hembra en cada cubrición. Por eso se empezó a trabajar en biotecnología reproductiva tratando de mejorar la nutrición, la reproducción, la sanidad, los sistemas de explotación, todo lo que hacen los pilares de la producción.
Con respecto a los trabajos que se hacen con la biotecnología reproductiva en la unidad demostrativa local, sobre todo con inseminación artificial, se pudieron mantener los parámetros indicados, principalmente la tasa de preñez, que se veía reflejada negativamente desde los meses de septiembre hasta abril, mayo, época que coincide primavera-estival, donde las temperaturas ambientales empiezan a aumentar.
Mejoras del sistema
Se comenzó a utilizar inseminación artificial en estos vientres, explicó la profesional, primero en la unidad demostrativa, y luego se llevó a los productores demostradores donde tienen sistemas muy similares y los indicadores o datos que recabaron, hicieron que el productor pueda llevar esa biotecnología a su establecimiento. Se observó que, usando inseminación artificial en las madres, tanto de primer parto como en cachorras de reposición, las tasas de preñez se mantuvieron durante todo el año.
En todo el año son tasas promedio de un 90% de los vientres preñados; a su vez, nacimiento, prolificidad, cantidad de lechones nacidos, se notó que con el servicio de monta natural realizado en verano, la cantidad de nacimientos que normalmente ocurrían en marzo, abril y mayo era menor. A medida que se comenzó a utilizar la inseminación, además de mejorar la tasa de preñez, la prolificidad se mantuvo y aumentó aún más, comparando con la monta natural.
Es por eso que se procura llevar esta tecnología o biotecnología a todos los establecimientos que reúnan las particularidades que el INTA menciona, como control de una buena sanidad, un buen manejo nutricional, una genética acorde al territorio para que la inseminación tenga los resultados que se pueden ver.
Con ello se podrá atender a un mercado que hoy requiere una producción homogénea y de calidad; una demanda que hoy el territorio tiene, no solamente el regional, sino también el nacional.


