
El personal de enfermería del Hospital “9 de Julio” fue agasajado por directivos del nosocomio en ocasión de celebrar su día el pasado jueves.
La reunión se realizó en la cocina del hospital, con una breve interrupción en las labores que realiza cada uno, en forma cotidiana en dicho lugar, compartiendo un momento distendido y alegre en el que hubo recuerdos para los que ya no están compartiendo el servicio por haberse jubilado o por fallecimiento. Al finalizar el agasajo, continuaron con sus respectivas responsabilidades.
Los medios de comunicación, especialmente radiales, se hicieron eco desde temprano de la importante efeméride del día 21 de noviembre en que se celebra en Argentina el día de la enfermera. Esta conmemoración se remonta a 1935, año en que se fundó la Federación de Asociaciones de Profesionales Católicas de Enfermería y, considerando que la festividad de Nuestra Señora de los Remedios, patrona de la actividad, es en esta fecha se dispuso la celebración, instituida por el Ministerio de Salud de la Nación. Los periodistas se ocuparon de reflejar la actividad ante la comunidad al tiempo que leían y compartían los mensajes y saludos dirigidos a los enfermeros por el acontecimiento.
Reflexiones
“Es importante reconocer, dijo la jefa de enfermería de la institución sanitaria, licenciada Andrea Roldán, a quienes diariamente trabajan por y para la salud de las personas que se acercan a este Hospital, ante distintos padecimientos en busca de ser atendidos; con aciertos y errores diariamente llevamos esta función que amamos, atendiendo a cada uno de los pacientes en sus respectivos sectores, como internación adultos, pediátrica, de emergencia, curaciones, vacunatorio o bien cuando es solicitada la presencia de una ambulancia por siniestros viales u otras patologías”
Por su parte, la enfermera Antonia Farías recordó que “son muchos años de trabajo y distintas experiencias compartidas a lo largo de mi vida en este hospital, ya sea en la guardia de emergencias, en internaciones de adultos y pediatría, como actualmente con las personas que tienen Diabetes; ahora, esperando mi ansiada jubilación que espero sea en pocos meses y compartiendo cada minuto con mis compañeros de tarea que son más jóvenes y recurren muchas veces a la experiencia que uno tiene y con gran gusto brindamos estos conocimientos para que puedan enriquecerse como nosotros tuvimos nuestra oportunidad años atrás”.
Otro enfermero con singular trayectoria es Benjamín Herrera que se sintió “agradecido con Dios por estos 38 años al servicio de la salud pública y cada día que pasa agradezco a Dios por haberme puesto a cumplir esta función tan loable donde se puede solucionar distintos problemas que tienen los pacientes; tanto al momento de ir en ambulancia para buscar alguna persona, víctima de un siniestro vial, o al recibir en la guardia de emergencias a gente que necesita ser escuchada y atendida”. Agradeció a Lilián Navarro que “fue mi primera jefa como también a Marta Álvarez que siempre estuvieron cuando necesité una palabra de asesoramiento o guía; hoy miro a un lado y veo que ya no están mis compañeros y esa nostalgia me hace mal señaló, saludando al final a todos los enfermeros, tanto de este y otros hospitales, clínicas, sanatorios y también a quienes de manera particular cumplen esta, nuestra profesión de enfermero”.

