El Obispo de la Diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña, monseñor Hugo Nicolás Barbaro, compartió un mensaje en el cierre del Año Jubilar, dirigido a sacerdotes, religiosos y religiosas, y fieles.

Damos gracias a Dios por este Año Santo que ya se acaba. Dios ha volcado en nuestros corazones un tesoro de Gracia, la mayor parte no la advertimos; actuó, metiéndose con su infinito amor en nuestras vidas. A través nuestro entró con más fuerza en cada familia, en el entorno social y de trabajo de todos, quiere reinar en todos los sitios conviene que Él reine

Pidamos al Señor que el impulso que el Año Jubilar supuso en la propia vida espiritual no se apague, sino que siga creciendo. Es un gran regalo el de la fe que nos hace experimentar la cercanía con Cristo que orienta, guía, escucha y consuela. Y sentimos la urgencia de que nadie se pierda ese amor que llena el corazón de seguridad y de paz. Queremos que las personas que nos rodean no se pierdan esa alegría, y de ayudarlos con la cercanía, la escucha y nuestra experiencia de fe, de tocar el amor de Dios.

Este año nos ha unido más como Iglesia, nos ayudó a sentirnos verdaderamente hermanos, hemos rezado juntos, ofrecimos indulgencias por los difuntos. Este 2025 nos ha unido al Papa Francisco quien nos ayudará desde el Cielo, y al Papa León; recemos de modo particular por su persona y por sus intenciones en bien de la Iglesia Universal y de todo el mundo, tan necesitado de paz y de Dios.

Mañana, la Solemnidad de la Sagrada Familia, es un llamado a rezar por las familias y es una responsabilidad cuidar las familias, sembrar en ellas un amor generoso, el de quien buscar dar y darse, un amor en el que no hay sitio para egoísmos o reclamos. Cuidar al marido, a la mujer, cuidad a los hijos, a cada uno, escucharlos, aprender a ponerse en su lugar, ayudarlos con paciencia y cariño a crecer sanos, con proyectos e ilusiones buenas, con deseos -cultivados desde niños- de vivir cerca de Dios y la Virgen.

En Nuestra Madre del Cielo, a quien nos hemos consagrado de modo especial en octubre último, encomendamos nuestros pasos en 2026. Ella siempre guía, en Ella confiamos y así avanzaremos bien seguros.

Feliz Año Nuevo, cuentan con mis oraciones y les envío una bendición.