El viernes 19 de septiembre Agustín Chaicovsky y Francisco Cáceres recibieron la Ordenación Diaconal en una ceremonia que fue presidida por Monseñor Hugo Nicolás Barbaro, Obispo de la Diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña.

La ceremonia comenzó a las 19 hs en la Catedral San Roque que estaba colmada de fieles; allí, Monseñor Barbaro señaló “queridos Francisco y Agustín, percibieron hace ya unos años la llamada a servir en las cosas que se refieren Dios; Siguiendo esa invitación, dejaron de lado planes y proyectos. Comenzaron a prepararse con oración, con estudio y sacrificio, y ahora reciben el diaconado en orden al presbiterado. Están muy contentos, lo mismo sus padres, sus familiares y amigos, y todos estamos felices, y también muy agradecidos por el don de la vocación que han recibido. Deben a sus padres buena parte de la vocación, ellos han rezado y han ayudado a poner las bases humanas y sobrenaturales para que Dios pudiera llamarlos"

El clero presente

El clero de la diócesis acompaño en su mayoría esta ceremonia dando así un marco especial a la ordenación. En torno a esto el obispo expresó “El Papa León invitó a los sacerdotes a considerar que la llamada al sacerdocio no es algo de un momento porque el Señor reaviva continuamente en nosotros su don: la santa vocación al sacerdocio. Reavivar algo significa darle vida, ponerlo activo, no dejarlo inactivo o detenido. La vocación al sacerdocio no puede estar nunca inactiva, detenida, muerta. Se reaviva continuamente, hasta cuando uno duerme, porque rezamos las Completas y nos dormimos para recuperar fuerzas y así poder servir mejor al día siguiente, no tiene otro sentido nuestra vida. Servimos rezando por los demás, sonriendo, escuchando, animando, descubriendo necesidades, tratando a todos con cariño y paciencia, aunque estemos cansados”

Dios escuchó la oración

“La ordenación diaconal fue signo de que Dios escuchó la oración confiada de su Iglesia, que pidió incesantemente que enviara obreros a su mies”, comentó Francisco Emanuel Cáceres, joven de 26 años. “Llevar la gracia de Dios a todos, ganar almas para Dios, llevar su Palabra hecha carne” fue el deseo de Agustín Nicolás Chaicovsky, quien en esos días cumplirá 30 años.

“Te basta mi gracia” (2 Co 12,9) fue el lema elegido por ambos jóvenes como signo de este momento especial para ellos.

Seamos peregrinos de Esperanza.  Vivamos el Año Santo.