
Las autoridades fitosanitarias, los técnicos de INTA y de Asagir (Asociación Argentina de Girasol) trabajan y alertan por la posibilidad de ingreso de una maleza que está afectando cultivos en la vecina Bolivia.
Por parte del INTA, desde la Agencia de Extensión Rural de la EEA Las Breñas, la Ing. Agr. (Dra.) Alejandra Ledda explica la importancia de la alerta fitosanitaria por la maleza Orobanche cumana, conocida como jopo o broomrape, en inglés.
Su reciente detección en Bolivia genera preocupación por el alto riesgo para el cultivo de girasol en la República Argentina, especialmente en su zona norte.
Esta planta parasitaria se adhiere a las raíces del girasol, ocasionando fuertes pérdidas de rendimiento y afectando las rotaciones de cultivo por hasta 10 años.
Hace un par de años
La ingeniera Ledda, especialista en malezas, hizo recomendaciones como una forma de prevención en los cultivos de girasol con una maleza que hizo su aparición en la campaña 23/24 en San Julián, Bolivia. Su nombre vulgar jopo, y se trata de Orobanche cumana, una maleza parásita específica del cultivo de girasol que se alimenta de los exudados radicales de este cultivo por lo que hay que prestar atención en toda la zona norte, por la por la proximidad con el vecino país. Hay que observar el cultivo en los primeros estadíos, tratar de identificar en las recorridas unos manchones de cultivo con menor crecimiento; que si bien pueden ocurrir no son por manchones de suelo sino por esta maleza parásita, sobre todo en la base de las plantas. Allí son las apariciones de unas estructuras en forma de espárragos que son la continuidad de las semillas germinadas en las raíces de girasol nutriéndose de estos exudados y haciendo su aparición, luego florecen y da unas semillas muy pequeñas que son el agente causante de dispersión, tanto por agua o viento, por el hombre o animales y por maquinarias que ingresan al norte del país.
La prevención
La forma de prevención es identificándolas a tiempo porque reducen el crecimiento y luego el rendimiento de girasol, aunque puede no haber rendimiento; es importante eliminar estas plantas si aparecieran porque después la eliminación del suelo es mucho más compleja y se demora mucho tiempo, el uso de cultivares resistentes a Imidazolinonas también es una de las de las alternativas de cultivo, la rotación con gramíneas porque si bien tanto maíz como sorgo producen exudados parecidos a los del girasol, actúan como cultivo trampa.
Destacó la ingeniera que “tanto desde INTA como de las redes de cultivo de girasol Asagir y Senasa están alertas ya que es la segunda campaña que se observa esta temática y se debe dar avisos en el caso de ver estas estas anomalías en algún lote”.


