
El INTA, en la continuidad de propiciar capacitaciones para una ganadería más eficiente, mediante las Estaciones Experimentales Agropecuarias de Mercedes, Corrientes, y de Las Breñas, ofreció un curso en Inseminación Artificial Bovina.
Los productores, estudiantes y técnicos del sector agropecuario, fueron los destinatarios de la capacitación que se realizó el 24 y 25 de julio, organizada por el Área de Producción Animal, coordinada por su responsable médico veterinario Aldo Smeriglio y el acompañamiento de la Asociación Cooperadora del INTA Las Breñas y el frigorífico Agroindustrias El Gauchito S.R.L.
Los disertantes fueron los médicos veterinarios Franco Alejandro Dellavalle y Daniel Francisco Benítez, y el licenciado Juan Manuel Benítez que llegaron desde la EEA INTA de Mercedes, Corrientes, para compartir sus experiencias con una mirada práctica y enfocada en mejorar la eficiencia de los rodeos.
La parte práctica se realizó con trabajos en aparatos reproductores de hembras bovinas y también con animales vivos en las mangas de la Cabaña Braford Los Chinatos; en este momento, los participantes pudieron ejercitar la técnica en condiciones reales y adquirir confianza en el procedimiento.
El programa de las jornadas previó el abordaje de temas clave de la Inseminación Artificial Bovina, tales como anatomía y fisiología reproductiva, sincronización de celos, manejo de pajuelas y ejecución de la técnica de inseminación intrauterina. Se profundizó en sus ventajas, como acceso a genética superior, la reducción de enfermedades venéreas y el registro preciso de la descendencia; además, se señalaron limitaciones, como los requerimientos técnicos y el menor porcentaje de preñez respecto al servicio natural, lo cual exige capacitación y condiciones adecuadas para su implementación.
Factores que influyen
Se destacó el abordaje de factores que influyen directamente en el éxito reproductivo, como la nutrición del rodeo, el manejo sanitario, la detección precisa del celo y el correcto momento para inseminar. Se destacó que el mejor momento para la IA es entre 9 horas después del inicio del celo y hasta 6 horas después de su finalización, ya que el óvulo tiene una vida útil limitada y el espermatozoide requiere tiempo de capacitación en el tracto genital femenino.
Otro trabajo fue el diseño de potreros y corrales adecuados para facilitar la detección de celos y movimientos del ganado sin generar estrés, así como el uso correcto del termo de nitrógeno líquido y el mantenimiento de la cadena de frío, fundamentales para conservar la viabilidad del semen.
Quedó en claro la importancia del registro prolijo de los servicios, con planillas para asentar fechas, toros utilizados y observaciones, herramienta clave para evaluar resultados y tomar decisiones futuras.
La propuesta tuvo como objetivo la formación técnica y el uso responsable de las biotecnologías reproductivas para seguir construyendo una ganadería más eficiente y sostenible en el sudoeste chaqueño.


