El acto del 25 de mayo en la plaza Sarmiento de esta ciudad, contó con el mensaje de la profesora Marta Mónica Fassano, quien fue docente, directora de escuelas secundarias, supervisora del nivel y subsecretaria de educación de la provincia.

Después de hacer mención a que “la Patria vuelve a interpelarnos a gobernantes y gobernados, como herederos del mandato de aquellos caballeros de 1810 cuando  juraron por la libertad, que luego se transformaría en Independencia”, indicó que el orador de la Revolución de Mayo, Castelli, dijo que si el rey había cesado en sus funciones porque Bonaparte tomó el control de España, lógicamente dejó de gobernar las colonias y los pueblos de dichas colonias podían recuperar las atribuciones antes usurpadas y autogobernarse libremente eligiendo su propio destino.

“Este razonamiento funda legal y moralmente la Revolución de Mayo, explicó Fassano; este razonamiento crítico, irreverente, contrario al estado de cosas imperante y a la tradición vigente en el Río de la Plata, puede ser bien considerado el primer ladrillo en el alto edificio de la independencia argentina y de América Latina, y debe ser rescatado y recordado para el presente y para los tiempos que han de venir”.

“Hoy, siguió, debemos preguntarnos ¿qué hacemos por la Patria? A más de 30 años de recuperada la Democracia,  son innegables las  deudas  sin saldar en muy diversos órdenes y que se palpan a diario por la inmediatez y la  vecindad; deudas que se agravan por las contingencias climáticas que sufren familias urbanas y rurales del departamento y la región, que ven envejecidos sus sueños  con  tanta lluvia y tanta agua.

En la proximidad del  sufrimiento ajeno, en circunstancias de pobreza y de desastre, se puede  valorar  la dimensión de la solidaridad y el compromiso social, solidaridad y compromiso que expresan y demuestran los  que a destajo  priorizan la atención de las urgencias, ponen todo de sí para ayudar y socorrer en situaciones trágicas como las que venimos viviendo en estos últimos meses por motivos climáticos”.

“Hace exactamente 30 años cuando me convocaban a cumplir esta misma responsabilidad y lo dicho en ese discurso guarda enormes similitudes por las dificultades que hoy sigue viviendo la Patria, vinculándose con altos niveles de desocupación, de indigencia y de pobreza. Guarda relación con las inequidades  que viven  los argentinos del Norte con respecto a los argentinos del puerto o la pampa húmeda, asimetrías profundas se hicieron  insalvables.

Podemos decir que nos duele Mayo: cuando la Educación en las Escuelas no está garantizada; cuando los jóvenes que estudian y se perfeccionan ven acotadas las posibilidades de servir trabajando en el país; cuando las fuentes de trabajo peligran y la incertidumbre pone en jaque a la familia; cuando se hace permanente el reclamo frente a las arbitrariedades de la Administración Pública y de las Empresas del Estado; esa administración que como decía Mariano Moreno  de cuajo debiera corregirse.

Nos duele Mayo: cuando la política, fuente del gobierno democrático,  pareciera ser más una escala para el ascenso social, un podio donde se exhiben y conservan privilegios o una carrera ocupacional, antes que una manera digna de servicio al prójimo, al representado, a la ciudadanía que otorga la representación; en épocas de fake news o noticias falsas desplegadas sin límite alguno y difuminadas permanentemente por Facebook, whatsapp, twitter y demás redes sociales, dirigidas a manipular a la opinión pública; en épocas donde la discusión sobre los asuntos públicos suele revestir una pasión por las formas vaciadas de contenido, por el marketing, por las fotos y no por los discursos; en épocas donde las palabras sobre la cosa pública adquieren la puesta en escena del “lugar común”, de “lo políticamente correcto” y toman muchas veces una fenomenal distancia entre lo que declaman y los hechos de la realidad; o en que organismos de créditos internacionales readquieren competencias sobre el funcionamiento de la economía argentina; en estos tiempos, sólo el pensamiento crítico, independiente, propio, autónomo, cuestionador, que indaga por las causas de los problemas, que no espera la aprobación de líderes circunstanciales, de barro, para ser emitidos, es lo que debe ser resguardado.

En tiempos donde los problemas que afectan al conjunto de la sociedad argentina y chaqueña, toman, como dijimos, la forma de días de clases que no se dictan, de salarios insultantes, de campos corroídos por la lluvia, de empleos precarizados -cuando hay empleo-, de un sistema de salud que prohíbe terminantemente enfermarse. En estos tiempos, creo que hay que recordar a los patriotas y próceres que actuaron movidos por el impulso de la autodeterminación, sin patrones, sin dueños, y poder interrogarnos nosotros mismos por las causas de los problemas y podamos aplicar las soluciones.

Por eso nos duele Mayo: cuando  vemos que se denuncian complicidades con los influyentes de turno; que no siempre la Justicia es el resultado de la ley, sino de las interpretaciones que hacen los hombres; que muchas veces los que tienen responsabilidades públicas confunden intereses y atribuciones: autoridad jerárquica con ostentación jerárquica de poder, ante situaciones que no saben o no pueden dar respuestas; que la virtud no es el símbolo de la República ni la guía de los gobiernos.

Se trata de soñar como en Mayo de 1810: que el empleo  y la educación dignifiquen al hombre; se alimente la industria, la  producción, el comercio; se reasegure siempre la libertad de expresar las ideas; que nuestros representantes cuando  pidan esfuerzos al Pueblo, sean siempre primeros en dar ejemplos; testimonios de austeridad republicana frente a un pueblo que está golpeado, muy golpeado, hasta por la Naturaleza y a quien muchas veces se  subestima y busca cautivar.

Que recordemos siempre  que detrás de   un derecho, también hay un deber, que es hora de generar “una cultura del trabajo, que forme en la laboriosidad y en la perseverancia”, un tiempo para el encuentro fraterno  de los argentinos. 

Si somos capaces de reconocer que la Patria somos  todos, su cumpleaños será  siempre un día de Fiesta, que servirá para seguir soñando un futuro digno para todos los argentinos.