
La actividad de Jóvenes Promotores de ProHuerta sigue su expansión por las escuelas primarias y secundarias del sudoeste con el trabajo de la coordinación provincial del programa y del referente educativo ingeniero agrónomo Félix Costa.
En la zona rural, diversas escuelas, cuentan con el aporte del programa al que se suman alumnos, padres, maestros especiales de técnicas agropecuarias, directivos y vecinos.
En el paraje El Arenal, anexo de la Escuela Primaria N° 581 “Estanislao del Campo” de El Recoveco, está el director Alfio Rodríguez, la docente Julieta Aravski, el técnico agropecuario Sebastián Martínez, las jóvenes promotoras Florencia Cueva Leyva y Melina Soledad Castaño y los papás Claudia Leyva y Alberto Castaño, llevaron adelante este proyecto.
“Este tipo de proyectos trasversales nos da la posibilidad de introducir contenidos interactuando constantemente con otros y con el medio natural. Y si además presentamos la tarea desde situaciones problemáticas, ganando el interés y efectividad de los niños”, fue la expresión de los docentes que promueven la actividad..
Alimentación saludable
Este proyecto se fundamente en la necesidad de proyectar en la escuela, actividades que permitan a los niños encontrar la posibilidad de adquirir conocimientos y prácticas que le permitan desarrollar en el futuro una actividad básica como puede ser la obtención de productos y alimentos hortícolas y trabajarlos en convivencia con la familia.
Se propone un modelo educativo donde los chicos puedan mejorar su capacidad motriz, así como tomar conciencia de lo que significa obtener alimentos y su relación directa con la naturaleza. Es un modelo productivo, mediante técnicas sencillas y económicas, mínimo requerimiento de insumos, incorporando la idea del respeto al ambiente y los beneficios de proteger la biodiversidad.
El ingeniero Costa destaca que “nuestro propósito este año es fomentar el acompañamiento y participación de los padres, favoreciendo el armado, sembrado, cuidado de la huerta, haciéndolos sentir protagonistas y de pertenencia al grupo, concientizando, a la vez, sobre el cuidado del medio ambiente y de la formación de una dieta balanceada y saludable con hortalizas frescas, como también creando circuitos productivos a través de la observación, investigación, hipótesis, interdisciplinariedad, técnicas grupales, planteos, entre otras acciones que manejan los docentes de cada institución.
La evaluación estará dada en la cosecha de los productos para la utilización en situaciones concretas como la preparación de almuerzo o ensaladas, charlas descubriendo acciones positivas, dudas y compartiendo experiencias. Se propone para una segunda etapa, la preparación de dulces y conservas y clases de cocina.
Testimonios
El técnico Sebastián Martínez, explicó que “los beneficios recibidos del programa Pro Huerta, a nuestra Escuela son más que importantes ya que podemos comenzar con la huerta en la escuela obteniendo las semillas de dicho programa, así como también asesoramiento técnico y materiales bibliográficos los cuales son de mucha importancia para docentes y alumnos.
Claudia Leyva, mamá de Florencia comentó que “lo aprendido en la huerta es indispensable para la vida, el INTA, facilita semilla y agua, con la fabricación de los aljibes, también permite y acompaña el trabajo en solidaridad, aporta conocimientos para hacer herramientas caseras y económicas y así no hay excusa para no hacer”.

