La iglesia católica breñense, a través del Consejo Pastoral de la parroquia San Miguel Arcángel, dispuso acompañar a las familias con dificultades por la emergencia hídrica y están evacuados en distintos centros de la ciudad y la zona rural.

En una reunión realizada, a poco de comenzar el efecto de las copiosas lluvias del sábado pasado, cada comisión, grupo de pastoral, movimiento o capilla, propuso acciones para estar en los lugares de evacuación.

Después de consultar a la junta departamental de Defensa Civil y recibir la información que no había necesidades de alimentos, colchones y ropa, se decidió que la ayuda fuera por la contención y el acompañamiento; para ello, se organizaron varios grupos para atender cada una de los 4 grandes centros de evacuados que registraron casi 500 personas.

Los coordinadores de cada lugar, dispuesto por Defensa Civil, recibieron la inquietud y dispusieron los horarios más adecuados para que lleguen los grupos de colaboradores que llevan, juguetes para compartir en diversos momentos lúdicos; juegos individuales y grupales, elementos de papelería para dibujar, escribir, pintar y leer; películas, juegos de lotería familiar para los mayores, música y danzas, y un momento de oración y reflexión.

El párroco Cristián Casamitjan dijo que “todos la estamos pasando mal; pero siempre seguimos confiando y con pasos firmes detrás del maestro y hoy, lo más importantes es que tengamos ganas de poder acompañar a nuestros hermanos afligidos. El que no puede ir pero tiene elementos como los que necesitamos le pedimos que lo acerque al salón parroquial y desde allí se distribuyen a cada escuela; también pueden acompañar con la oración individual o familiar” e invitó a compartir las celebraciones que, en estos días recuerdan a San Expedito, cuya fiesta patronal se realizó el miércoles último, y la festividad de la Divina Misericorida que tiene su fiesta el domingo y ayer comenzó el triduo de preparación.