Los integrantes del grupo de monaguillos de la parroquia San Miguel Arcángel vivieron esta noche una celebración eucarística emotiva en la que participaron del rito de imposición de sotanas.

El párroco Cristián Casamitjana presidió la santa misa de las 20 hs y, luego de la proclamación de la palabra y homilía, procedió a iniciar el rito de imposición de sotanas luego de la presentación de los monaguillos por el coordinador del grupo Leonel Swistoniuk, servicio que presta junto a Johana Costas.

Los monaguillos, uno a uno, eran nombrados y se presentaban expresando que estaban presentes y “Cristo Vive”; luego de ello el párroco bendijo a los servidores, sus sotanas y las cruces que llevan cada uno para dar paso a que se revistan con ayudas de sus madres, padres o tutores que los acompañaron en este especial momento frente al altar.

Para finalizar este momento les fue entregada y colocada la cruz que lucirán en cada servicio y se continuó con la celebración, sumándose varios de ellos a auxiliar al celebrante en el altar.

Los monaguillos que participaron de este rito son Mirko Benjamín Pascual, Ángel Bono Chacón, Dilan Nahuel Rodríguez Chávez, Leonardo Dziuma, Juan Pablo Castañeda, Xiomara Montenegro, Ludmila Cuevas, Ingrid Aldana Daniela Ibáñez, Bastián Emanuel Vizgarra Cisneros, Brisa Alcaraz, Nehuem Lisandro Kutalek Asselborn y Thiago Pascual.

Escuela vocacional

El monaguillo es un niño o adolescente que asiste al sacerdote durante la misa y otras celebraciones litúrgicas. Se reúnen semanalmente con algún animador de la parroquia, bajo la guía del párroco, y en estos espacios aprenden las partes de las celebraciones y cómo ayudar en ellas; además reciben catequesis y se forman para ser buenos cristianos (AICA)

El término “monaguillo”, viene de “pequeño monje” o “monjecillo”,  como fruto de la actitud de servicio y espiritualidad en la labor pastoral de estos niños y ser monaguillo puede ser una verdadera escuela vocacional, no solo en miras a la vocación sacerdotal o religiosa, sino y principalmente, a la vocación bautismal, ya que los monaguillos en su formación y servicio participan de un proceso de discernimiento y discipulado cristiano.

Ser un monaguillo es ser un cristiano que busca seguir a Jesús cada vez más de cerca, escucharlo, verlo e imitarlo, para a su imagen ser verdaderos hombres de fe.