
Las lluvias en el último trimestre del año pasado y en lo que va de enero estuvieron por debajo de los promedios y, si bien alcanzaron para sembrar algunos lotes con algodón y soja en los que se nota y sufren además ataques de algunas plagas.
Se consultó sobre el tema a la Ing. Agr. (MSc) Violeta Macarena Casuso de la EEA INTA Las Breñas, en esta función desde hace 14 años, quien indicó que “los lotes que se pudieron sembrar, algodón y un poco de soja, aunque en maíz se sigue esperando lluvias; en general, los cultivos de algodón están con ataques de arañuelas, alguno s casos afectados por trips, y son las dos plagas que tuvieron incidencia en las tres últimas campañas. Las condiciones ambientales, en algunos casos, hacen que los controles no sean tan eficientes y queda algún remanente lo que provoca que uno tenga que estar encima del lote haciendo monitoreo y aplicaciones cuando es necesario”.
Las observaciones
Tanto en las trampas de luz como a campo, se pudo observar que “en diciembre de 2022, las especies que se registraron con mayor abundancia son los adultos de Helicoverpa gelotopoeon (orugas capullera/bolillera), Achira sp. (oruguita de la verdolaga), Pectinophora gossypiella (lagarta rosada), Faronta albilinea (oruga desgranadora de trigo). Se registraron capturas de 8 adultos de la oruga medidora (Rachiplusia nu) y también capturas de Spodopteras entre ellas S.albula, S.frugiperda y S.cosmiodes”.
El informe agrega que el daño más importante que se observa en las plantas de algodón es el deterioro del área foliar, como hojas deformadas, necrosadas, enruladas hacia arriba, crecimiento lento, que determinará la fijación de la primera posición, entre otros
Plagas en Soja
Ataques de la oruguita del yuyo colorado (Achyra sp.) a sojas no Intacta. Las orugas presentan coloración verde claro a verde amarillento, con dos puntos negros en el dorso de cada segmento, de los que nacen pelos; son muy activas y al molestarlas caminan hacia atrás. Se caracterizan por tejer una tela de seda que envuelve las hojas de las plantas hospedantes, conformando un refugio donde se esconden. Se alimentan del parénquima y la epidermis del haz de las hojas protegidas por dicha tela. Generalmente, consumen el tejido foliar respetando las nervaduras principales y dejando sus deyecciones adheridas al sustrato, las que son fácilmente visibles. La duración del período larval se estima en tres semanas; la presencia de esta plaga, generalmente, se asocia a altas temperaturas del ambiente.
Para verificar su presencia en lotes de soja se sugiere observar foliolos “acartuchados”, ya que por estar protegidos por la tela y por el mismo foliolo no se desprenden con facilidad lo que disminuye la posibilidad de que caigan en la canaleta del paño vertical. Las larvas destruyen las hojas de las plantas sobre las que viven, se alimenta del mesófilo de las mismas y cuando las plantas son pequeñas llegan a matarla, a medida que éstas crecen los perjuicios de esta especie son menores y, generalmente, las plantas se recuperan.
Las condiciones ambientales por las que se atraviesa, elevadas temperaturas más déficit hídrico, favorecen los ataques de Elasmopalpus lignosellus (barrenador del tallo), por lo que se recomienda realizar monitoreos en sojas no Intacta y sorgos para detectar tempranamente la presencia de larvas.
Trips

Arañuelas

Cochinillas

Oruguita del Yuyo Colorado


