La sección porcinos de la Estación Experimental Agropecuaria “Ing. Agr. Emilio Druzianich” de INTA Las Breñas tiene una extensa y rica trayectoria siendo unidad de referencia en el norte argentino por sus investigaciones y aporte en genética, manejo y sanidad.

La responsable de la sección de la médica veterinaria María de los Ángeles González que compartió estas recomendaciones para evitar el estrés térmico en esta temporada estival.

El año 2022 finalizó, con un verano anticipado, enfrentándonos a una ola de calor durante diciembre, la que en parte indicó lo que sería el verano en nuestro país y nuestra región, donde temperaturas extremas conlleva a efectos negativos sobre las producciones, en especial la porcina.

Los cerdos, capaces de mantener una temperatura corporal estable, pero en condiciones de exceso de calor y humedad, al no ser capaces de sudar, son menos tolerantes a las temperaturas extremas y tienen una temperatura de confort o zona termoneutra que se sitúa entre los 18 y 25ºC; por debajo de este rango de temperaturas, los cerdos tendrán frío, mientras que si se supera, tendrán estrés por calor, ya que tiene un deficiente mecanismo de disipación de calor.

Los efectos

El estrés por calor se produce cuando el animal ya no es capaz de regular su temperatura interna, produciéndose durante las épocas calurosas. Cuando ocurre este efecto calórico estresante, se ponen en marcha los mecanismos de termorregulación que consisten en cambios fisiológicos y de comportamiento para mantener la temperatura corporal dentro del rango normal, produciéndose: disminución del consumo de alimento, pérdida de peso, bajos índices de conversión, problemas reproductivos (diminución del % preñez, aumento de repeticiones de celos, abortos), aumento de frecuencia respiratoria, aumento de consumo de agua y muerte.

Todo ello conduce a una disminución del rendimiento productivo de los animales y a un encarecimiento de la producción.

Lo que se recomienda

Para disminuir el efecto del calor hay recomendaciones básicas; tales como, proveer espacios de sombra, en casos de explotaciones a campo; proporcionar agua fresca y ad libitum (a voluntad); en lo posible, evitar encierres y movimiento de animales durante el día y si fuera inevitable, programar las actividades para las primeras horas de la mañana o las últimas de la tarde; conviene dividir la ración diaria en varias tomas a lo largo del día, evitando la alimentación durante las horas más cálidas, principalmente en hembras con crías; disminuir la densidad de animales en corrales; mejorar la ventilación de los galpones, aplicar ventiladores, goteos y nebulizadores; aplicar baños con duchas, aspersores, o manguera para refrescar la piara en todas las categorías, en horarios de picos extremos de temperatura; a campo se puede aplicar áreas para refrescarse como pisos y duchas con sombra.

En sector de engorde utilizar goteo, nebulizadores o baños con manguera en horarios, tales como 10 hs, 12hs; luego, aplicar goteo en pistas o aspersores, hasta las 17 hs lo que mitigará el calor y el animal consumirá de manera normal la ración. En el de maternidad, aplicar goteo o nebulizadores para madres; y a campo, implementar pisos donde se encuentra el chupete (agua) para que actúen como refrescadero y evitar estancamiento de agua y pozos en los mismos, deben estar ubicados en lugar que haya sombra. En sector de cría, evitar exceso de calor, se puede aplicar goteo o aspersores, como así también ventiladores, mejorando la ventilación del lugar.

Algunas explotaciones de la región ya comenzaron a implementar algunas de las medidas recomendadas, principalmente en explotaciones intensivas, para evitar los efectos negativos antes mencionados, como es el caso del establecimiento “El Generoso”, de Leandro Diaz, quien facilitó algunas de las imágenes y expresa que dichas medidas fueron positivas principalmente en sus índices productivos.