
La celebración eucarística del domingo en el patio de la capilla Nuestra Señora de Fátima, con fieles que ocuparon todo el sector y las veredas y calle frente al templo, tuvo un momento especial con la coronación de la imagen de la patrona y consagración al Inmaculado Corazón de María.
Se llegó a este día luego del triduo de preparación que comenzó el jueves 1 a las 19 hs con adoración al Santísimo Sacramento y Rezo del Santo Rosario, y a las 20 celebración eucarística con el tema “María, Reina de la Misericordia; el mismo programa se repitió el viernes con el tema “María, Reina de la Unidad” y el sábado con “María, Reina del Universo”.
El domingo 4, con el tema “María, Reina de la Paz” hubo adoración al Santísimo y rezo del Santo Rosario desde las 19:00; a las 20 comenzó la Santa Misa que fue presidida por el párroco de San Miguel Arcángel, presbítero Cristián Casamitjana, y en el comienzo se encendió la segunda vela de la corona de adviento y siguiéndole el desarrollo de la celebración. Después de la proclamación de la Palabra de Dios y la homilía del padre Cristián se hizo la presentación de la corona que fue donada oportunamente por Clelia Caballero de Silva, vecina del barrio e integrante de la primera comisión que se constituyó el 25 de marzo de 1992 como Grupo Proconstrucción.
Coronación y Consagración
Esta presentación fue hecha por los ministros extraordinarios de la Eucaristía Susana Asselborn y Fabián Córdoba; una vez colocada en una mesa cercana al altar el sacerdote bendijo la corona y la colocó en la imagen de la Virgen del Rosario de Fátima, devoción nacida hace 30 años en el barrio Sarmiento.
Luego de la coronación se rezó la oración de consagración de los fieles y el pueblo de Las Breñas al Inmaculado Corazón de María.
El párroco Casamitjana explicó al finalizar la celebración que “la comunidad quiso coronar a la Virgen, aunque Nuestra Señora de Fátima tiene varias coronaciones entre las que se recuerda especialmente la de San Juan Pablo II cuando incrustaron en la corona la bala con la que intentaron asesinarlo; aquí, una feligresa de la comunidad donó una corona por lo que tuvimos que hacer todos los pasos, hablamos con la comisión, nos asesoramos en las cuestiones litúrgicas, canónicas y vimos que era el momento oportuno, momento querido por Dios y por la Virgen para poder coronarla cuanto antes. Entonces, lo que hicimos fue coronar una réplica de la imagen original, con un triduo de preparación y sumando algo muy significativo como fue la Consagración al Inmaculado Corazón de María, donde reconocemos a ella como nuestra Madre, Reina, protectora, para que reine junto a Jesucristo en nuestro corazón”.


