
La Capital del Inmigrante cuenta con el primer EPI, espacio de primera infancia, que proveerá una atención integral a 60 niños de 45 días a 4 años cuyos padres trabajan o estudian.
La inauguración se hizo esta mañana, frente al local del bulevar Manuel Lorenzo y Chile del que participaron las autoridades municipales, equipo interdisciplinario que atenderá en el lugar, representantes de entidades y público en el que había familias con sus niños inscriptos en el EPI.
La bendición estuvo a cargo del vicario parroquial, presbítero Víctor Rogelio García Sánchez, quien leyó el Evangelio de Mateo 13.44-46, que hace referencia al tesoro escondido en un campo y un hombre vende todo lo que tiene para comprarlo, o el mercader que busca perlas finas y al encontrar una de gran valor, vende todo lo que posee y la compra. “Del mismo modo, dijo el religioso señalando a las integrantes del equipo interdisciplinario, esta obra es un tesoro que dará oportunidades a numerosas familias y sus niños; y es allí donde, además del trabajo, la dedicación, el esfuerzo de cada uno de ustedes, tiene que estar el amor para que cada uno se realice, tanto los que aquí acudan como ustedes”.
Las palabras
El secretario de desarrollo y promoción social de la Municipalidad, licenciado Ariel Eguiazábal agradeció a todos los que hicieron posible este proyecto que estaba en agenda del intendente desde la gestión anterior, pero que en esta etapa pudo concretar con el esfuerzo compartido de su gobierno y del área de Niñez y Adolescencia del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación.
El intendente, por su parte, valoró el trabajo del área de desarrollo social, tanto del secretario Eguiazábal como de las licenciadas María de los Ángeles Gutiérrez y Julia Conesa, de Andrés Chávez y todo el equipo que llevaron adelante la gestión y posibilitaron que Nación desembolse $ 200.000 y el gobierno local casi $ 1.000.000 para adecuar y hacer prácticamente nuevo el edificio donde funcionaba el CIDI (Centro integral de desarrollo infantil). “en este tiempo, junto al equipo interdisciplinario que se fue conformando con personal capacitado en estimulación temprana, nutrición, educación especial y educación inicial, entre otras especialidades, y todo el equipo del área municipal podemos sentirnos muy satisfechos, alegres y emocionados por hacer realidad este obra que ofrece una atención integral en una edad fundamental de la persona como es la primera infancia, apuntalando el trabajo o el estudio de sus padres, según los casos. Tengamos en cuenta lo que señalaba el padre Rogelio, enfatizó, que más allá de la importancia de un trabajo, aquí debe estar el compromiso y el amor en lo que se haga cada día porque cada niño de 45 días a 4 años que asista debe tener lo mejor de cada uno para que pueda llegar con todas sus potencialidades al momento de la escolarización”.
La obra
Después se realizó el corte de cintas y se ingresó al edificio; se descubrió una placa recordatoria del momento y las autoridades y el público recorrieron cada uno de los espacios donde las responsables explicaban qué tipo de atención habrá en cada lugar.
La obra cuenta con una sala de 0 (45 días) a 1 año, con capacidad de atención de 10 niños; una de 1 año a 2 para 10 niños; 1 de 2 a 3 años para 20 niños y 1 de 3 a 4 años para 20 niños; a ello se le agrega un salón de administración, cocina, baños, comedor y dos patios con amoblamiento y juegos en cada uno de los sectores.
El vicario parroquial, presbítero Víctor Rogelio García Sánches, bendice la obra del E.P.I.
Los niños de 45 días a 4 años compartirán espacios de contención, recreación y aprendizaje.

