Los vecinos de los barrios cercanos a la capilla San José en el sector noroeste de la ciudad vivieron la fiesta patronal del Patrono de la Iglesia Católica con una manifestación de más de mil personas en la procesión y Santa Misa.

La preparación fue con un triduo que comenzó el sábado 16 a las 19:30 con el rezo del santo Rosario, siguiéndole la Eucaristía a las 20 hs; esto se repitió los días domingo 17 y lunes 18.

El martes 19, día de San José, se dispuso la imagen del santo en un móvil que encabezaba la procesión, seguido de otro con sonido y un grupo de colaboradores que guiaban con oraciones y aclamaciones las 18 cuadras de recorrido, ya que se partió de la sede de la capilla en calle Sarmiento y Soberanía Nacional, recorriendo Arbo y Blanco, Mercante, Rivadavia, Av. San Martín, Mac Lean y nuevamente Sarmiento hasta el lugar de salida.

La celebración de la Santa Misa estuvo a cargo del párroco, presbítero Cristián Casamitjana, acompañado por el diácono permanente Omar Zenoff, y en su homilía destacó la figura de San José por su fidelidad y obediencia a Dios en cada momento que le fue encomendado. Enumeró luego momentos como el de proteger a María al saber que estaba embarazada y cuando buscó refugio para el nacimiento de Jesús, o cuando debió marcharse a Egipto porque Herodes lo buscaba para deshacerse de él. “No se quedó esperando que hoy o mañana le indique que vuelva a Belén, señalo Casamitjana; no, José se estableció junto a María y Jesús en Egipto a cumplir el mandato de permanecer hasta que reciba otra orden; no sabía cuál sería la duración e igualmente Dios quiere que cualquiera de nosotros esté entregado a su voluntad en una disposición favorecida por el alma fiel, ya que no está en nosotros conocer el tiempo y momentos que el Padre se reserva, y nos basta saber que estamos en manos del mejor de los padres”.

Patrono desde 1870

San José es Patrono Universal de la Iglesia desde el 8 de diciembre de 1870 cuando el Papa Pío IX, respondió a las innumerables peticiones que recibió de fieles católicos del mundo entero y, especialmente, al ruego de los obispos reunidos en el concilio Vaticano I.

Dios, en el momento que decide fundar la familia divina en la tierra, “eligió a San José para que sea el protector y custodio de su Hijo; para que esta familia siga en el mundo, para fundar, extender y de conservar la Iglesia, se encuentra a San José con el mismo oficio y con un corazón capaz de amar a Dios como a hijo y a la Madre de Dios como a esposa, es capaz de abarcar en su amor y tomar bajo su protección a la Iglesia entera, de la cual Jesús es cabeza y María es Madre”.

Imágenes de la Fiesta Patronal de San José