Los breñenses, como todos los habitantes del hemisferio sur de la tierra comenzamos a vivir el equinoccio de otoño, o inicio de otoño, este miércoles 20 de marzo

desde las 19:58, en coincidencia con la última Superluna del año, un hecho que no ocurría desde hace 19 años ya que habitualmente comienza el día 21.

Es la estación caracterizada porque la temperatura comienza a descender y la imagen característica de los árboles con sus hojas caídas es la que abunda en las calles, parques y paseos de las ciudades como así también en los campos. Los árboles de hojas caducas pierden la totalidad de su follaje; no así, las perennes que las mantiene durante todo el año y sólo hace pequeñas mudas de sus hojas sin que se note.

El equinoccio ocurre dos veces al año; en nuestro hemisferio es el equinoccio de otoño en marzo y equinoccio de primavera en septiembre, marcando el inicio de cada estación. Es exactamente al revés en el hemisferio norte, otoño en septiembre y primavera en marzo.

Durante este hecho, en marzo y en septiembre, los días de equinoccio tienen una duración igual a las noches en todos los lugares de la tierra, excepto en los polos. El sol alcanza por estos días su punto más alto en relación con un punto de observación en el Ecuador.

Las fechas del inicio varían cada año y están supeditadas al modo en que la duración de la órbita de la Tierra alrededor del Sol encaje en la secuencia de años bisiestos del calendario; o sea, la Tierra no demora exactamente 365 días en dar una vuelta alrededor del Sol y es por eso que el otoño puede comenzar el 19, 20 o 21 de marzo.

Señalan los estudiosos de estos temas que, este año, marzo deja este “regalo cósmico a los habitantes de la Tierra; algo que no sucedía desde el año 2.000. Hoy es la última superluna de 2019, día en que la Tierra está en su punto más cercano a la Luna, coincidiendo con el equinoccio de primavera; coincidencia cósmica que se repetirá recién en 2.030.