
La ingeniera agrónoma Verónica Sauer de la EEA INTA Las Breñas explica la situación producida por los eventos hídricos recientes y deja recomendaciones para recuperar los suelos anegados
, aunque reconoce que llevará su tiempo y expone:
Si bien este tipo de eventos, como la ocurrencia de inundaciones, no son frecuentes en la zona, se registran cada tanto y es bueno saber cómo proceder ante los cambios en el funcionamiento de suelo que se avecinan como consecuencia de este fenómeno.
Funcionamiento del suelo
Un suelo que funciona en equilibrio goza de una buena fertilidad física, química y biológica, esto quiere decir que, el suelo está bien agregado, estructurado, y posibilita un espacio poroso adecuado para almacenar agua y también oxígeno que son demandados por las raíces y la vida presente en el mismo.
La presencia de micro, meso y macroorganismos “trabajando activamente” en el suelo garantiza el reciclado de la materia orgánica que será descompuesta y mineralizada para la buena disponibilidad de nutrientes en el suelo, y de allí las plantas puedan tomarlos para su crecimiento generando coberturas y cosechas. Además muchos de esos organismos ayudan a agregar el suelo con sus secreciones, otros tienen la capacidad de tomar elementos de la atmosfera y depositarlos en el suelo y que sirven para alimentarla también.
De esta manera se tiene un equilibrio en el funcionamiento físico, químico y biológico garantizando el buen funcionamiento del sistema.
Cambios por exceso de agua
Cuando ocurren eventualidades como inundaciones, las condiciones de suelo cambian drásticamente; el agua ocupa todos los poros creando condiciones de anoxia o falta de oxígeno que hace que mueran las raíces y los organismos presentes. Además el contacto permanente del agua va creando un efecto disolvente de los agregados de suelo, arrastrando las partículas más pequeñas dejándolas en suspensión que luego sedimentan creando un efecto de compactación, se pierde materia orgánica, se lavan los nutrientes más móviles en el suelo, como el Nitrógeno (N) bajo la forma de nitrato (NO3) que es como la planta lo puede tomar, otro elemento que se puede perder y es fundamental como el anterior es el azufre. Este proceso de “lavado” de ciertos nutrientes puede modificar el pH del suelo, acidificando si lava las bases, como el Calcio, el Magnesio, o por el contrario puede arrastrar sales presentes en el perfil y por ascenso capilar depositarlas en superficie creando manchones salinos, de esta manera salinizar el suelo. Estas modificaciones hacen que también se restrinja la disponibilidad de otros nutrientes, que necesitan un pH neutro para estar disponibles para las plantas; entonces, de esta manera se altera el correcto funcionamiento físico, químico y biológico del suelo.
¿Qué medidas puedo tomar para paliar esta situación?
Antes que nada realizar un análisis de suelo para estar seguro de la situación, si se diera la pérdida de nutrientes móviles, fertilizar siguiendo las sugerencia para cada caso. Segundo ante la falta de piso tratar de no circular demasiado evitar el pisoteo que agrava la compactación por la falta de estructuración y agregación del suelo, tratar de implantar cultivos de cobertura. Asi se acelera el consumo de agua excedente, se genera cobertura para proteger el suelo, producir materia orgánica y reestablecer el funcionamiento del suelo de manera acelerada.
En aquellos productores ganaderos se recomienda bajar la carga animal, para evitar alto pisoteo y sobrepastoreo que agravarían la situación.
Ensayos de girasol que no pudieron ser cosechados
Soja sembrada en los primeros días de enero afectada por excesos hídricos con mortandad de plantas

