
La zona oeste del departamento 9 de Julio siempre tuvo carencia de agua segura para el consumo y la producción por lo que cada propuesta que surge es atendida por los habitantes de esa zona; sobre todo la ubicada a 30 km o más de Las Breñas.
Es el caso de Pampa Zanatta, un paraje que la Agencia de Extensión Rural de INTA Las Breñas sumó a los grupos asociativos del oeste constituyendo un nuevo grupo con el objetivo de acceder al agua y este 2018 les permitió un notable crecimiento.
El técnico de la AER de la unidad breñense, licenciado Ricardo Peranich, explicó que “en Pampa Zanatta, desde mediados de noviembre de 2016 se comenzó a visitar la zona, por pedido de las familias que planteaban las dificultades para acceder al agua, tanto para el consumo como para producir. Comenzaron las visitas a las familias y las primeras reuniones en 2017 en la casa de Eduardo Ledesma con unas 25 familias; con el tiempo y al conocer los objetivos y posibilidades que surgían para el grupo, se fueron sumando y llegaron a superar las 40 familias por lo que los encuentros se hicieron en el local de la Escuela Primaria N° 276 de ese lugar”.
En ese tiempo comenzó el proceso de socio-organización y a mediados de año, en una asamblea de vecinos, se constituyó el “Grupo asociativo de pequeños productores de Pampa Zanatta” con 45 familias que fue creciendo y hoy cuenta con 55.
Las primeras
Hasta fines de 2017, se construyeron 15 cisternas con el proyecto especial ProHuerta N° 521 “Acceso al agua para consumo y producción en predios de agricultores del paraje Pampa Zanatta”; esto fue posible después de capacitaciones para construir cisternas con placas de cemento con capacidad de 16.000 litros y un techo de chapas para captar el agua de lluvia con 18 mt cubiertos, canaletas, tubos de conducción, tapa de cisterna y bomba manual.
En 2018 se siguieron gestiones para que otras 30 familias obtengan esta obra y fue posible mediante el proyecto “Adaptación y resiliencia de la agricultura familiar del NEA de argentina, ante los impactos del cambio climático y su variabilidad”. Los vecinos trabajaron mancomunadamente para la construcción de sus respectivas cisternas y una de 21.000 lt para la escuela a la que asisten unos 100 niños y jóvenes diariamente con los 3 niveles que posee: inicial, primario y secundario.
“Un año positivo, confirma Peranich, destacando el trabajo articulado entre las familias, el INTA con Pro Huerta, Agricultura familiar y organismos que aportaron los recursos; y la municipalidad de Las Breñas con maquinarias para iniciar los pozos; esto permitió que en casi dos años un número importante de familias cuenten con el acceso al agua segura para consumir y producir.

