Los vecinos de la zona, cercanos a los parajes Curva Novoa, La Dorila y Lote Morassi, junto a familiares de la promotora de la devoción a Santa Catalina compartieron la fiesta patronal.

El lugar de convocatoria fue el oratorio, ubicado sobre Ruta 6 a 10 km de Las Breñas hacia el este, donde estaba programada la Santa Misa este lunes a las 17 hs en honor a la doctora de la Iglesia y copatrona de Europa, Santa Catalina de Siena, celebración que fue presidida por el párroco de San Miguel Arcángel, presbítero Ernesto Rubén Pérez.

Los asistentes, entre los que se encontraban descendientes de la familia constituida por Catalina Agoni y Juan Sequenzia, señalaron que vivieron una tarde de oración, ya que rezaron y dieron gracias por tantas bendiciones recibidas, y compartieron un momento muy grato con familiares, amigos y devotos la primera expresión religiosa comunitaria que se manifestó en el departamento 9 de Julio. Al concluir la ceremonia religiosa se disfrutó de un momento con pampuskys y mates, siguiendo la tradición de cada año.

El matrimonio, que había llegado al Chaco en 1920, comenzó la devoción y habilitaron una pequeña capilla el 29 de abril de 1921, que se convertiría en un centro de reunión y oración de esa amplia zona rural y todos los días rezaban el Santo Rosario; además, doña Catalina practicaba la imposición de manos a los enfermos que concurrían allí, para aliviarle los dolores debido a la falta de sacerdotes y médicos. Pero con el paso del tiempo el matrimonio Sequenzia partió nuevamente a Carcarañá, y la capilla quedó abandonada y descuidada hasta que las inundaciones que azotaron la zona la dejaron en ruinas.

Fue entonces que, en 1996, por iniciativa de las nietas de la precursora, Catalina Rosa Nuty Sequenzia y Martha Sequenzia de Melnik, rehabilitaron la devoción construyendo un nuevo oratorio que fue bendecido por el padre Antolín Paredes; desde entonces y cuando el buen tiempo acompaña se celebra a la Santa en ese lugar.

El templete está ubicado a la entrada de la chacra de Juan Sequenzia y fue inaugurado el 01 de mayo de 1996, como prueba de la devoción a Santa Catalina de Siena, ya que en la misma chacra ubicada en el lote 104 de Colonia Necochea se levantó la primera Capilla en su honor.